*** Antonio Suárez nos dejó extraordinarias medias verónicas de cierre en ambos toros brindando el segundo al gran beisbolista Oswaldo Guillén
*** Con toda la voluntad del mundo Olga cumplió pero con la espada se perdió en un laberinto de dudas que debe resolver cuanto antes.
Marco Pérez abrió la Puerta Grande en la primera de la feria de San Sebastián, una noche en la que destacó el venezolano Antonio Suárez con una actuación seria y con proyección. El encierro de la casa Molina Colmenares tuvo sus dificultades pero fue interesante.
Antonio Suárez abrió plaza con un toro con movilidad pero que le puso a prueba por sus constantes cambios de ritmo, regalaba una embestida buena y en la siguiente rebañaba o se quedaba debajo haciendo hilo. Suárez le toreó con temple y buenas maneras, destacando algunos muletazos muy buenos con la mano derecha, tocando con precisión y llevando largo al ejemplar que con diferentes ritmos e inercias era de los que hacen dudar a cualquiera. Unas manoletinas de cierre ceñidas dieron paso a pinchazo y estocada, negando el palco la oreja.

Sin embargo, sí paseó del cuarto el trofeo, en un trasteo de menor entidad que su primero, no obstante el torero volvió a demostrar oficio y un notable avance en su forma de estar delante del toro. Es de destacar las extraordinarias medias verónicas de cierre en el saludo a ambos toros por cierto, y ya en este cuarto que brindó al gran beisbolista Oswaldo Guillén, afrontó las dificultades con valor y técnica, sin mucha brillantez porque el toro no la permitía pero sí con gusto, estética y cabeza. Un espadazo puso en sus manos la oreja.
Marco Pérez pagó con el fallo a espadas en su primero el intento de forzar un indulto a todas luces improcedente con un primer toro que simplemente se movió sin decir gran cosa. Al alargar la faena el noble "Truhán" se aconchó en tablas haciendo sudar tinta al joven salmantino. Pérez había estado muy bien con el capote en unos delantales torerísimos y en el quite por chicuelinas de manos bajas dejó claro que su manejo del capote ha mejorado notablemente. Muleta en mano aprovechó la movilidad noblota del jabonero para ligar una faena variada, que abrió con dos péndulos en los medios muy quieto que ya le pusieron al público de su lado. El trasteo tuvo pasajes brillantes en varios muletazos largos y buenos, acompasando con la cintura y el pecho, destacando los espléndidos pases de pecho. Tenía en sus manos el par de orejas que desperdició por querer buscar lo que no se podía encontrar.
En el quinto le bastó con abrir la faena de rodillas y hacer gala de su notable oficio para encadenar series de muletazos por ambos pitones, algunos muy buenos, otros sin mensaje pero con la habilidad de jugar con las alturas e inercias, manejando con precisión de relojero cuando enganchar por delante al toro o simplemente dejarlo pasar sin molestarlo cuando con la cara a media altura no decía nada. Una estocada fue la guinda del pastel.
La novillera Olga Casado dejó más dudas que certezas en una actuación desconcertante. Con su muy terciado primero lanceó bien a la verónica tras saludarlo con dos faroles de pie y por momentos se acopló a un "Napoleón" que se rindió muy pronto. Casado le dio muchos pases pero sin sentirse ni dejar mensaje. Con toda la voluntad del mundo Olga cumplió pero con la espada se perdió en un laberinto de dudas que debe resolver cuanto antes.
En el sexto, más hecho y fuerte que el anterior, Casado cumplió con el capote simplemente. Visiblemente incómoda con la encastada embestida de "Coloreto", se enfrascó en una larga faena con muchos pases, alguno de ellos muy bueno como los de inicio a pies juntos para abrir trasteo pero luego su labor fue bajando de tono. En esta ocasión estuvo breve con el acero cortando una oreja.
Ficha de la corrida
San Cristóbal
Plaza de toros "Hugo Domingo Molina
Jueves 29 de enero.
Media entrada en noche fresca.
Un toro de El Prado (1°) difícil. Toros y novillos de Rancho Grande, correctamente presentados salvo el muy terciado tercer novillo, de juego complicado.
Pesos: 445, 430,350,435,470 y 360 kg.
Antonio Suárez, de negro y plata: Vuelta tras petición y oreja.
Marco Pérez, de verde manzana y oro: Palmas tras aviso y dos orejas. Salió a hombros.
Novillera Olga Casado, de grana y oro: Silencio tras aviso y oreja tras aviso.
Las cuadrillas cumplieron con eficacia, destacando en la brega Gerson Guerrero.
Marco Pérez debutó en Venezuela como matador de toros con "Truhán" n° 22, jabonero. Olga Casado se presentó en San Cristóbal con "Napoleón" n° 20, negro.
Fotos: Camilo Cepeda
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